lunes, 18 de septiembre de 2017

"Cuando pa' Chile me voy, cruzando la cordillera..."

Hace unos días me escribió alguien de por aquí reclamándome el viaje a Santiago de Chile que- es verdad- dije que iba a compartirlo y nunca le llegó el tiempo. Y como no es  mi costumbre ir fallándole a quien confía en mí, acá estoy volviendo a ese viaje de febrero de 2016.
Fue un viaje hermoso, que hacíamos para compensar - como si se pudiera- el viaje a Europa que quedó suspendido para mayo de ese año, por la enfermedad de mi viejito.


Nos tomamos una semana para descansar, para recuperarnos de tanta - hasta ese momento- zozobra y yo en especial de ese horrendo dolor en mis huesos que me tuvo literalmente paralizada poco más de un mes.


La idea era viajar cerquita por una semana para descansar, caminar, (obvio que hacer choping) y reencontrarnos entre tanta malaria.
A Santiago no iba desde , por lo menos, hacía 20 años. Así que contaba con que me encontraría una ciudad absolutamente nueva.
Aprovechamos unas millas de la tarjeta de crédito y las canjeamos por 2 pasajes aéreos. Al fin un tiro para el lado de la justicia, que venimos poniendo y poniendo desde hace tantísimo tiempo.


Llevábamos reservado el hotel por Booking. Acierto absoluto!



Estaba casi de estreno, las críticas no eran todo lo excelente que siempre me motivan a elegir, pero el precio era razonable, la ubicación muy buena y las instalaciones y prestaciones estupendas. Así que allá nos fuimos.



En pleno barrio de Providencia, muy "pituco" y a 20 minutos andando de unos de los mall donde llegamos los argentinos en busca de chollos - como dijeran los españoles-.



Hacia un lado del hotel, zona maravillosamente residencial, sin embargo al otro lado, a una cuadra de una arteria por donde pasan ómnibus y hay una parada de metro que te lo facilita todo.



Varios salones, piscina en la terraza y una bodega que no acaba de arrancar.



La habitación era sencillamente genial, pero genial...genial!





La ducha y los sanitarios estaban uno a cada lado de la habitación. Así que desde la ducha a través de la pared de vidrio se podía ver esta imagen. Si pudiera reconstruir nuestro modesto PH, te aseguro que sería una apuesta segura.







A nadita de andar nos topamos con el río Mapocho, que cruza la ciudad, bajando desde la cordillera de los Andes.



Y vemos que la torre vidriada no es otro que uno de los 4 edificios que componen el complejo del Costanera Center.


"Costanera Center es un proyecto inmobiliario ubicado en la comuna de Providencia . Debe su nombre a que se sitúa cerca del río Mapocho. Consta de un conjunto de cuatro edificios ubicados en la intersección de Avenida Andrés Bello con Nueva Tajamar, a unos metros de la estación Tobalaba del metro. Su edificio central, la Gran Torre Santiago tiene una altura de 300 metros incluida la espiral (300 m hasta el último de sus 62 pisos) y está equipado con 24 ascensores de alta velocidad.​ Así se convierte en el rascacielos más alto de Latinoamérica. 
El conjunto de edificios, de propiedad del consorcio Cencosud, cuenta con un mall de seis pisos , dos hoteles de cinco y de cuatro estrellas. Tres de los cuatro edificios estarán destinados a oficinas ".





Y bueh...nos puede la ansiedad y el consumismo contenido. A ver qué hay? Vale la pena realmente ir a hacer compras a Chile?



Metemos la nariz en algunas tiendas y nos vamos entusiasmando. Pero primero, lo primero. Hoy sale hamburguesa del tipo americano, que estamos en un mall.



Decidimos que ya habría tiempo para las compras y nos vamos para el Palacio de la Moneda. en pleno centro.







Pegamos unas vueltas  hasta la zona del Museo de Bellas Artes.











Realmente nos sorprende...decididamente Santiago ha cambiado muchísimo. Se la ve muy moderna y a la vanguardia, pero respetando ese señorío, ese orden , esa limpieza y ese estilo educado tan chileno.





Nos sorprende una obra de Fernando Botero frente al Museo.



Ya no recuerdo cómo, pero desembocamos en un local de "Los 100 Montaditos", que quien visitó España alguna vez, sabrá que se trata de una cervería en la que además de gaseosa, cerveza, se expenden unos baguetines ( mini bocatas) rellenos con - casi- lo que quieras y unos tintos de verano que están de muerte! Así que rememorando viajes anteriores...


Brindamos por la vida, porque estamos vivos y porque para entonces la esperanza era nuestra bandera y nuestra alegría. A la salud de todos!

Buen comienzo de semana! Yo la arranco mudita. Pasé 2 días de mucho miedo e incertidumbre y se ve que mis emociones me pasan factura sin darme tregua, pero renaceré.

A vos Sil, lectora amiga, gracias por el encuentro del jueves. Y que todo, todito, todo, vaya bien. A vos Raquel, para que veas que cumplo, te dedico este viaje.
A las/los demás mis GRACIAS de siempre. Que todos estemos bien!